Carta de la Directora/Guionista de “Amalia” a todo el equipo:

Hola a tod@s:

Sé que debí haber escrito esto hace un mes cuando terminamos el rodaje, pero necesitaba apartarme de todos y de todo para escribirlo de la forma mas honesta posible.

Cuando decidí rodar “Amalia” mi vida estaba en proceso de cambio y fue un gran paso para mí empezar a ubicar aliados. La primera en unirse fue Sabrina Suarez, una tremenda directora de arte a quien, no sé por qué razón, no han descubierto mis colegas en el medio. Con Sabri empezamos a hablar y acordar todo sobre el arte, este apoyo fue fundamental para la creación de personajes.

El segundo abordo fue Vladimir Díaz nuestro sonidista, y ver el entusiasmo que generó el guión en él, me dio un impulso para seguir adelante.

El siguiente fue Alejo Aguilar, a quién siempre le reconoceré esa pasión casi enfermiza por lo que hace, una pasión que hace visible a cada momento, que admiro y deseo que continúe por siempre. Por él y su pasión cambie el personaje de Julián para adaptarlo a su edad y físico.

Todo lo anterior ocurrió en medio de una recuperación de mi cirugía de rodilla que, supuestamente, tardaría seis semanas y se alargó a seis meses para lo cual me mudé temporalmente a casa de mis padres en Popayán. Durante ese tiempo me uní a la casa productora “Cine de Amigos”, junto a Alexander Giraldo (“180 Segundos”, “Destinos”) quien llevaba desde hace un tiempo con el discurso de: “hacer cine siempre es posible si se hace con amigos.”

En septiembre del 2013, “Amalia” contaba con Casa Productora, Productor (Alex), Directora de Arte, Sonidista y Actor principal.
A mediados de ese mes viajé de Bogotá y como resultado de ese viajé ya teníamos actriz principal (Ángela Carrizosa) y el apoyo de La Guapa Films en los servicios de producción.

Durante octubre y noviembre trabajé en el guión siguiendo las asesorías y los buenos consejos de Alexander Giraldo. Gracias a esto el guión creció, mejoro y se convirtió en una historia sólida, con personajes profundos, verosímiles y humanos.

 

Vino diciembre, iniciaron los ensayos y la preproducción. Se unió al equipo Lucas Cristo como Director de Fotografía y cámara (Van a escuchar mucho de él es un tipo increíblemente sensible para la estética.) También se unió “Jhony” (Juan Carlos Durán) mi amigo y cómplice en todos mis proyectos, como Asistente de Dirección. “Jhony” se convirtió en mi apoyo. Gracias a él seguí, aunque el mundo se me derrumbara.

Mi regalo de fin de año fue el que la actriz María Cecilia Botero se uniera a la familia de “La Espera”. (Un gracias a su hijo Mateo por la intermediación.)

Llegó enero, mes de pre y rodaje. Iniciamos el sueño el 18 de enero y durante 10 días me divertí, fui feliz como nunca, a pesar de una gripa que me apagó los primeros días de rodaje. Esto me sirvió para demostrar que contaba con un equipo comprometido.

El rodaje se dividió en dos locaciones: “La Casa de Cristina y Julián” y una “Sala de Espera de una Clínica”.
Normalmente no se habla de las locaciones o, en este caso, de los dueños de las locaciones. Para nosotros fue contar con un aliado y amigo, en cada uno de los dueños de estas locaciones. A tal punto se comprometieron con nuestra película, que se unieron a la misma sin chistar. Siempre estuvieron dispuestos a colaborar a pesar de unas embarradas nuestras.

En ésta película pude hacer lo que quise: Rodé “Amalia” de la forma en la que yo considero es el verdadero cine, el contado por actores y no por movimientos de cámara. Hice mi modesto homenaje al pintor norteamericano Edward Hopper; referencia estética de la película; para el cual Lucas me secundó como nadie, e hizo magia recreando los cuadros propuestos. Esos cuadros fueron momentos mágicos.

Sabrina y su equipo de Arte, siguieron el juego con mis caprichos, volviendo realidades mis deseos, me dio unos set increíbles.

“Cab” y Gamba (Jefe y Asistente de Producción) me llenaron de chocolates. Aumenté de peso pero tuve siempre las energías para seguir. Gracias por mimarme y consentirme. Eso de ser el centro del universo por unos segundos, ayuda, ayuda mucho.

El de “La Espera” fue un rodaje tranquilo, sólo tuvimos dos contratiempos: una ida de la luz que nos dejó sin medio día de rodaje. Todo por culpa de un árbol que cayó sobre un cable de interconexión eléctrica, y el otro cuando tuvimos que cambiar de locación el mismo día que iniciábamos cambio de locación en los dos últimos días de rodaje.

Lo único “malo del rodaje” es que no hay una solo foto decente mía, por culpa de mis ojeras y de la gripa (eso quiero creer!) y no que es culpa de la modelo. Te descargo de responsabilidades Felipe Orvi. (Foto Fija)

Gracias a Lía Margarita y Jaime por dejarnos vivir en su casa y hacernos sentir como unos hijos para ellos.

Gracias Cami, Andrés, Santiago, Juan Carlos, Felipe, Andrés Felipe, David, Sabrina, Juan Pablo, Lula, Mónica, Ana, Diego, Lucas, Fabián, Horus, Jackson, William, Alexander, Luis Carlos, Vladimir, Giovanni, Jhony y Juliana. Por ser un equipo sin ruidos y conflictos.

 

Gracias a María C, Ángela, Alejo, Vanessa, Katherine, David, Alex, Matías, Tomás y Javi por darle vida a mis sueños, mis miedos, mis metas, por hacer tan vividos los personajes que siempre vivieron en mi imaginación.

Gracias a Diego, Tavo y Diana por estar allí, a pesar de todo.

Gracias a Alex por ser mi socio en todo sentido, y por secundarme, aunque no compartieras mis decisiones.

Gracias a mi mamá, a mi papá y a Nini por ser mis mayores cómplices por apostar por mi siempre, gracias a ustedes por estar, por estar siempre. Los amo.

Escribo en Febrero, el día en que el material ya está sincronizado, listo para montarse y en manos de Andrés Porras. Quien seguro pondrá su magia y hará un excelente montaje.
Ahora sólo resta esperar que mi trabajo sea tan bueno como el del equipo, y si fue así, aunque sea un poquito, tenemos en nuestras manos una gran película que hicimos con el alma y con los sueños.

Éste proceso de sueños se los dedico a Rene Mar un tremendo director de fotografía que decidió dejarnos e ir a capturar imágenes en algún lugar en nuestros corazones.

“Amalia” me dejó una hija, una hermosa gatita llamada Sky.

“Cine Posible, resistiendo con ideas.”

Besos,

Ana Sofía.
@AnaSConPalabras